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Cuba Hoy

 ENTORNO

Entorno con emisiones periódicas centra su información en el acontecer internacional. Contiene espacios noticiosos y de opinión, seleccionados de medios de prensa internacional o generados desde nuestro país.  ISSN 1819-4052

Agencia Latina de Información Alternativa

13-06-2007


Año 5 Número 47
TITULARES
 
Opinión
SOMOS MÁS DE OCHO por Jorge Gómez Barata
G-8 UN PAR DE…MALOS RESULTADOS por Elsa Claro
EL DERECHO HUMANO AL AGUA por Manuel Yepe
SUBTERFUGIOS DE LA LIBERTAD DE EXPRESIÓN por Leyla Carrillo
 
Noticias
LA ONU LE DA LA RAZÓN A FIDEL 
 
 
Opinión
SOMOS MÁS DE OCHO
por Jorge Gómez Barata

Una de las consecuencias del modelo de desarrollo vigente es que los recursos del planeta no alcanzan para todos. La tarea del G8 es asegurar que alcancen para ellos y preservarlos de quienes quisieran compartirlos. La justicia distributiva no figura entre las virtudes de la globalización. Al club de los ricos corresponde el papel del can Cerbero, mientras los pobres son rehenes de aquel estilo de vida.

Si Brasil, México, Argentina, Indonesia, Pakistán, Bangla Desh, Sudáfrica, Venezuela y Nigeria entre otros, se propusieran las metas, alcanzaran los ritmos de crecimiento de China y la India y decidieran imitar la sociedad de consumo occidental, el planeta colapsaría irremediablemente. No hay energía, agua ni materias primas para semejante eventualidad, la tierra no alcanzaría para construir autopistas, los vehículos no cabrían en las ciudades y el aire se volvería irrespirable.

Europa y los Estados Unidos no cuentan en su territorio ni con una mínima fracción de lo necesario para sostener sus dispendios. La escasez de energía los aterra y la dependencia de las existencias en el extranjero convierte a la superpotencia mundial en un Superman con pies de barro.

Tal vez Estados Unidos hubiera preferido opciones menos indoloras, pero el crecimiento incontrolable del consumo, sobre todo de energía, el inminente agotamiento de las fuentes tradicionales de hidrocarburos, agua dulce y madera, acompañadas por el auge del nacionalismo con aspiraciones desarrollistas y el desencadenamiento de procesos como el calentamiento global y los cambios climáticos, han revelado la urgencia de actuar vertiginosamente, no para evitar el desastre como para administrarlo e intentar sobrevivirlo.

La quiebra de la Unión Soviética y luego el 11/S, proporcionaron el escenario para poner en marcha el “Plan B”, encaminado a acelerar el establecimiento de la hegemonía mundial. Ante la coyuntura, el imperio y sus clientes europeos, no vacilan en echar mano a los recursos necesarios para sostener sus estándares, sin importar dónde se encuentren, de qué modo se adquieren ni a qué precio. Lo inadmisible para el imperio es la vulnerabilidad y la incertidumbre.

Las tropas fueron a Irak por el petróleo y más tarde o más temprano, con una u otra excusa atacarán a Irán y tratarán de derrocar a Hugo Chávez y detener la Revolución Bolivariana. Derribar gobiernos e incluso exterminar poblaciones no es un obstáculo que los inhiba y sus fronteras éticas son extraordinariamente flexibles.

En la realización de sus objetivos estratégicos, el exclusivista Club de los Ocho países más ricos del planeta está unido, no sólo por el pragmatismo de sus elites y sus gobiernos, la integración al sistema de la clase media de donde otrora surgieron las vanguardias políticas y culturales, la complicidad del mundo académico y científico y la frivolidad con que la mayoría de los habitantes de los países ricos, asumen las posiciones de sus gobernantes.

Las enérgicas demostraciones de los activistas del movimiento anti globalización, rudamente reprimidas en todos los escenarios, no encuentran el eco necesario en los sectores académicos, intelectuales y científicos como tampoco, excepto magníficas excepciones, se asumen posiciones críticas respecto a proyectos como la conversión de alimentos en combustibles.

En esas demenciales empresas, los países imperialistas cuentan además con el entusiasmo de las oligarquías nativas que se benefician con la posibilidad de colocar nuevas producciones en los mercados externos, relanzando sus esquemas agroexportadores, mientras continúan ignorando las necesidades de sus poblaciones. Algunos elementos no oligárquicos, incluso de izquierda, son confundidos por la posibilidad de un crecimiento económico estructuralmente anómalo y deficiente.

El modelo de sociedad impuesto por los países ricos al Tercer Mundo no se refiere exclusivamente a los estilos de vida de las sociedades de consumo, sino a onerosas cargas determinadas por el orden internacional vigente. Ni China ni India han podido evadir enormes gastos en armamentos, determinados por enrarecidas situaciones a las que los Ocho no han prestado la debida atención ni realizado esfuerzo alguno por solucionar.

Si cada país que avanza por la senda que debiera conducir al bienestar de sus poblaciones, es obligado por realidades exógenas a invertir en armas, bombas y cohetes y llevar a la orbita sus propios satélites de comunicaciones y defenderse de las maniobras desestabilizadoras de la reacción mundial, tal como ocurre hoy con Venezuela, el camino se hará más difícil y para muchos prohibitivo.

Lo más sencillo en la reunión del G8 es la foto oficial: los ricos caben en un sofá; los pobres son más pero no están convidados.

Fuente: Altercom
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G-8 UN PAR DE…MALOS RESULTADOS
por Elsa Claro

 El presidente de Rusia no las tenía todas consigo. "Espero que estas conversaciones no sirvan para encubrir alguna acción unilateral…” dijo en Heiligendam, sede de la cumbre del G-8, tras su contacto bilateral con George W. Bush, durante el cual le ofreció el uso conjunto de un formidable radar enclavado en Azerbaiyán, construido en la etapa soviética y con un radio de acción ascendente a 6 000 kilómetros. Eso quiere decir que tiene casi al lado a uno de los hipotéticos estados díscolos (Irán) que supuestamente motivan el avanzado proyecto de establecer un escudo antimisiles en el este de Europa, y, además, cubre el amplio espectro que incluye a China, Turquía, Paquistán, la India, buena parte del Cáucaso y hasta un trozo de África.

Luego no es una bicoca la oferta, realizada al cabo de varias semanas de un fuerte enfrentamiento verbal entre Washington y Moscú sobre el empeño estadounidense de romper los escasos equilibrios existentes y algunos pactos que si bien no se respetan del todo, algo ayudan. Las tensiones han hecho recordar otros momentos difíciles, pero los actores principales de esta obra ni son los mismos ni cuentan con iguales condiciones, por eso mismo las incertidumbres y peligros aumentan.

No se requiere de una referencia a EE.UU., enzarzado en dos guerras y tratando de comenzar otras, pero la que sea, parte de capacidades muy comprometidas. Por eso se teme tanto de que emprenda destructivos golpes nucleares. Rusia, por su parte, ha sufrido un deterioro de su otrora poderoso ejército y aunque Vladimir Putin se ha empeñado en restaurar esa esfera incluyendo la elevación del sentido de nacionalidad y por tanto de principios patriótico-morales, de hecho no se tienen las condiciones de antaño. Por ello el Kremlin habla de respuestas asimétricas. Esto significa que desarrolla armas y perfecciona sistemas para el logro de una mayor efectividad sin gastos excesivos que pongan en compromiso el buen ritmo de una repuesta economía en plena pujanza.

El mandatario ruso intentó un nuevo acercamiento con Washington en el entorno del G-8, pero Bush no entiende de sutilezas. Lo demostró apenas horas después a su arribo a Polonia donde reiteró su disposición a instalar 10 silos de cohetes interceptores, sin reparo ni escrúpulo alguno, aún cuando prometiera a Putin que se crearía una comisión mixta para estudiar aquella oferta de colaboración.

Para empeorarlo todo y como evidencia de menosprecio, o quizás solo en ejercicio de la consabida arrogancia imperial, Bush anunció también que se disponía a reconocer la independencia del Kosovo incluso a espaldas de la ONU. Era otro mensaje directo al Kremlin, cuyo veto en el Consejo de Seguridad, puede frenar la moción de darle autonomía a esa provincia Serbia aunque Belgrado no lo acepta.

Para remachar, Condolezza Rice, quien en su reciente visita a Moscú lo dijo cortante, insistía desde Washington en que pese al ofrecimiento de Putin, se instalarían en la República Checa y en Polonia las previstas partes del escudo antimisiles. No es raro que surjan sombríos pronósticos y se perciban serias amenazas en el ambiente global.

El jefe de estado norteamericano parece muy entonado, quizás porque los demócratas no han sabido o no han podido frenarle. Tal y como les exigió, ellos aprobaron, sin condiciones ni fechas para el retorno de tropas, las nuevas partidas de dinero para la guerra en Iraq. Quien cede, concede. Puede que esté buscando algo parecido en el plano internacional.

¿Qué ocurrió con el calentamiento?

Aparte de este escarceo que todavía dará bastante que decir ¿y sufrir?, el otro gran tema de la cumbre anual del grupo de países más desarrollados, fue el cambio climático. Cuando el papa Benedicto VII le preguntó a Bush por esta cita, él respondió que fue muy buena. Para él, es posible, pero hizo sudar con amargura a Ángela Merkel, poniendo límites y recortando las propuestas que ella presentara. Finalmente el texto acordado dice que los 8 "toman seriamente en consideración" el informe del grupo de expertos de la ONU referido al cambio climático, quienes alertan sobre la urgencia de reducir la dispersión de gases con efecto invernadero en "por lo menos" un 50% hasta 2050.

Digamos primero que no es de obligado cumplimiento este acuerdo y después que los puntos de partida para cumplir –si se hace- son diferentes. Europa redujo en algo así como un 5% sus emisiones contaminantes desde 1990 a la fecha, PERO en el mismo período EE. UU. ¡las aumentó en un 15%!

Para Greenpeace, que haya 40 años de por medio para alcanzar esa meta, hace casi imposible el acto de monitorearla y por ello ni confían ni se sienten optimistas ante tal resultado. Sin embargo, creen que aparte o al mismo tiempo, se pueden emprender acciones específicas y probadas. Dicen que si los 27 países miembros de la Unión Europea cambian la totalidad de sus bombillas incandescentes por ahorradoras, se pueden cerrar 25 centrales de energía de tamaño medio. Si lo mismo se hiciera a escala mundial, podrían ser 270 centrales eléctricas las clausuradas, en principio. Como prueba de que es posible se cita a Australia, que por su cuenta, comenzó un proyecto de este tipo con excelente resultado.

Esos son y pudieran ser hechos sustentados y no promesas tan volátiles, como las hechas a África por el mundo rico. En este terreno Bush ganó baza también porque hizo los ajustes requeridos al proyecto que tenía dispuesto la Merkel, de modo que conciliara con el que trajo a Alemania y es remarcadamente insuficiente, desde luego.

Se gastaron unos 800 millones de euros en exquisiteces y “seguridad” para los invitados. Solo construir una valla de 12 kilómetros de largo y dos y medio de alto, coronada de púas, costó 17 millones de dólares. Fue solo una parte de distintos valladares marítimos y el empleo de 17 mil policías y 1 200 soldados que no pudieran impedir las manifestaciones contra esa minoría que pretende y de hecho logra, decidir los destinos de la humanidad. Lo peor es que ni siquiera están en verdad de acuerdo ni sobre los temas capitales planteados y puede que sobre ningún otro. Solo que, ante la cámara, siempre se suele sonreír. La desazón, las frustraciones y la tristeza, se llevan de vuelta a casa.

Fuente: Cubarte
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EL DERECHO HUMANO AL AGUA
por Manuel Yepe

Cuando jugaba de niño con pistolas de agua no podía sospechar que a aquel inocente proyectil alguna vez correspondería un lugar tan señalado como el que hoy tiene en el dilema humano de la guerra o la paz.

En nuestro planeta se está gestando, casi pudiera decirse que se está librando ya, una sigilosa guerra por el agua.

Durante el último siglo la población mundial se ha triplicado, mientras que el consumo de agua se ha sextuplicado.

Aunque el tema de la escasez del agua, su contaminación y su distribución desigual es un problema de todos, afecta más a la población pobre del mundo.

Hoy, los niños de los países desarrollados consumen entre 20 y 30 veces más cantidad de agua que los niños de los países más pobres.

Se calcula que unos mil millones de personas no disponen de agua potable en tanto dos mil quinientos millones no la tienen en las cantidades y condiciones mínimas adecuadas. Casi todas ellas viven en América Latina, África y Asia, aunque también existen vastos sectores de menesterosos en los países más desarrollados a quienes alcanza esta carencia.

Si el agua es escasa, la producción de alimentos también lo es y, de tal forma, ello no solo afecta a las actuales generaciones sino que amenaza a la supervivencia de las futuras. La disponibilidad de agua potable repercute directamente en la calidad de vida de la población, fundamentalmente por sus derivaciones en los problemas de la higiene y la alimentación. Entre 10,000 y 20,000 niños mueren en el mundo cada día a consecuencia de enfermedades que pudieran evitarse, derivadas de la falta o insuficiencia del agua potable. Cada 15 segundos muere una niña o un niño por diarrea ocasionada por el consumo de agua infectada.

Alrededor del 40 % de la alimentación mundial depende de la agricultura de regadío, que consume más del 66% del agua que gasta la humanidad. Como no existen alternativas para esta ecuación, cualquier incremento del gasto de agua para fines que no sean los de la alimentación, repercute negativamente, de manera directa, en la calidad de la vida humana a escala global.

Según el Fondo de las Naciones Unidas para la Población, dentro de un cuarto de siglo, una de cada tres personas en la Tierra carecerá de agua o tendrá una cantidad insuficiente. La Organización de las Naciones Unidas (ONU) ha advertido que, de no tomarse las medidas apropiadas, mil ochocientos millones de personas vivirán dentro de 20 años en países o regiones con escasez absoluta de agua; más de dos tercios de la población mundial carecerán de acceso suficiente al agua.

Y, a la escasez de agua, hay que sumar el problema de su contaminación que, según algunas fuentes especializadas, cobrará no menos de 76 millones de vidas humanas en los próximos 15 años.

La FAO ha advertido acerca de los efectos contaminantes de los plaguicidas y los fertilizantes utilizados en la agricultura que dañan las reservas de agua, tanto la de superficie, como la almacenada por la naturaleza en el manto freático, es decir aquellas que se acumulan bajo la tierra, almacenadas en los poros que existen en sedimentos como la arena y la grava, y en las fisuras que se encuentran en rocas.

El manto freático o subterráneo guarda el 97 por ciento de todas las reservas mundiales de agua dulce -excluyendo la contenida en los casquetes polares. De esta agua subterránea, dependen no menos de 1,500 millones de habitantes en todo el mundo para su abastecimiento de agua potable, por lo que resulta un recurso fundamental, tanto para la vida humana como para el desarrollo económico.

Aproximadamente el 80 por ciento de la contaminación del medio marino se origina por actividades humanas en tierra, como el vertimiento de aguas residuales y desechos industriales no tratados adecuadamente, y la construcción de infraestructura costera, además de los efectos derivados de las actividades agrícolas, el desarrollo industrial, la urbanización, el turismo y otras actividades humanas.

Pero no todos los habitantes del planeta enfrentan tan triste presente ni, quizás, tan cruel destino.

En la ciudad de Las Vegas, situada en medio del gran desierto de Nevada, en los Estados Unidos de América, se fabrican cada mes cinco mil residencias con piscinas y verdísimos céspedes generosamente regados con agua transportada desde cualquier lejana fuente.

En el Sur del estado de la Florida, donde en los últimos tiempos se ha enseñoreado una gran sequía y se teme que el agua de mar contamine irremediablemente el manto freático en algunos condados, el consumo histórico promedio de agua es de 170 galones por persona, muy por encima de los 100 galones per cápita en todo el país, cifra que, a su vez, es 15 veces superior a la media de los países eufemísticamente llamados en "vías de desarrollo" del Sur del continente.

La escasez y mala calidad del agua ponen en peligro la salud, el bienestar social y económico, la seguridad alimenticia y la diversidad biológica. La escasez de agua podría llegar a ser además, en el futuro, la limitación más importante para asegurar una agricultura sostenible.

Estas realidades son expresión de lo extravagante, injusto e insostenible que puede ser el orden capitalista y el proclamado "modo de vida americano" pero muestran también lo alejada que está la humanidad de entender el grave peligro que le depara el uso irracional del agua a escala mundial.

El director general de la UNESCO, Kiochiro Matsuura, ha sido categórico a este respecto: "De todas las crisis a las que nos enfrentamos los seres humanos, la de los recursos hídricos es la que más afecta a nuestra supervivencia y la del planeta. En los próximos veinte años el abastecimiento de agua disminuirá un tercio en el mundo".

La crisis del agua es parte esencial de la crisis ambiental, económica y social a que nos conduce el modelo de desarrollo que se ha impuesto a la humanidad con la globalización neoliberal.

Por eso ya los sectores más avisados de nuestros pueblos del Sur, y también muchos luchadores sociales del Norte, hablan de que hay que exigir, o mejor, hay que imponer, el derecho humano al agua.


Manuel E. Yepe Menéndez es abogado, economista y politólogo. Se desempeña como Profesor en el Instituto Superior de Relaciones Internacionales de La Habana.

Fuente: Cubadebate
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SUBTERFUGIOS DE LA LIBERTAD DE EXPRESIÓN
por Leyla Carrillo

 La burguesía europea y estadounidense clasificó hace apenas dos siglos la libertad de expresión como uno de los derechos humanos inalienables. De la Revolución Francesa a la fecha, la infinidad de Tratados, Convenciones y Resoluciones han abarrotado folios, bibliotecas y computadoras sobre la defensa de esos derechos.

Primero los asumió el Consejo de Europa en el continente. El diseño comunitario, desde 1957 hasta su consolidación como Unión Europea, aplicó este tema para extender sus objetivos hacia ámbitos sociales, políticos y militares. La UE agranda su celo sobre la actitud de los demás sobre estos últimos, condiciona y decide las relaciones con otros Estados a partir del comportamiento de la libertad de expresión, que hoy alcanzan a la prensa y al espectro cibernético.

Pero no todo es blanco y negro en el decursar de los tiempos. A los pobres pueden entrarles dudas sobre el doble rasero que se aplica a los derechos humanos, en general y a la libertad de expresión, en particular. Y lo que puede ser peor: la censura que intentan ejercer los miembros de la Unión Europea sobre los demás y la forma de “juzgarlos o certificarlos”.

¿Y si fuera a la inversa? Alguien pudiera atreverse a juzgar las características de la libertad de expresión en la UE, lo que –claro está- sería oculto por los grandes medios, los parlamentos y hasta los dignatarios o ejecutivos nacionales del mundo de los Veintisiete. No hay que olvidar que el monopolio universal mediático en los países ricos abarca más del 85% de las telemisoras y radioemisoras y más del 60% de las agencias noticiosas.

Una ojeada sobre el comportamiento de la pretendida libertad de expresión en los tiempos más recientes, podría cuestionar actitudes, decisiones, declaraciones o resoluciones europeas. No conmovería a los poderosos, pero podría alertar a los interesados sobre “los horrores del mundo moral” en que vivimos.

Dos preguntas elementales nos llevarían a un posterior análisis: ¿Quién decide la libertad de información o expresión? (las fuerzas dominantes). Por ello, cuando el imperialismo viola la soberanía de los pueblos, también aniquila sus medios de comunicación, los medios independientes o desata campañas que desacreditan –como primera etapa- y desestabilizan, en la siguiente fase. La táctica preludia una agresión. Durante la Guerra contra Yugoslavia, fue bombardeada la televisión serbia; en Irak, asesinan a periodistas y expulsaron a la telemisora katarí “Al Jazeera”; en París fue clausurada la emisora considerada extremista “Al Manar” y en el Líbano, recientemente Israel bombardeó la sede de ésta. La segunda pregunta sería: ¿protestó la Unión Europea por estas acciones estadounidense e israelita? NO.

Otro avieso proceder emanó de la peligrosa farsa de la Asamblea del Consejo de Europa, en 2005, con su intento de igualar comunismo y nazismo, porque ello implica la justificación de cualquier forma de contrapropaganda, confrontación y violencia, una carta blanca para cualquier acción de fuerza. La igualación de ambas concepciones desata en sí misma, la persecución de la libertad de expresión de los comunistas o progresistas, porque es evidente donde están los simpatizantes del nazismo.

Entonces convendría intercalar una panorámica apresurada sobre los enfoques de la libertad de expresión por la Unión Europea, para reafirmar –una vez más- la máxima marxista de que el “hombre piensa como vive”.

La oleada de repulsa islámica en varios continentes contra las Embajadas, representantes, comerciantes y visitantes provenientes de la Unión Europea, fue el resultado de las caricaturas burlescas sobre Mahoma publicadas a finales del año 2005 en el diario danés “Jyllands Posten”, que repercutió en toda Europa, el mundo musulmán africano e Indonesia, entre otros. ¿Cómo quedó el episodio, mezcla de xenofobia, antislamismo y terrorismo mediático? Muy simple: explicación oficial amparada “en la libertad de expresión y el supuesto descontrol estatal sobre los medios de difusión”; irrisorias multas a algunos medios de difusión, disculpas moderadas sobre el “error” y una Resolución del Parlamento Europeo referida al Informe Anual de 2005 sobre los Derechos Humanos en el Mundo que subrayó: “la libertad de expresión no excluye el respeto y la comprensión mutua entre diferentes civilizaciones”.

Las cruentas e interminables guerras contra Afganistán e Irak se manipulan por los gobernantes y los medios desde los ángulos favoritos de los atacantes: minimizar las pérdidas humanas de la población agredida, esconder las bajas de los ejércitos mancomunados en el terreno, justificar las torturas y contubernio en el traslado a cárceles secretas, limitar la libertad de prensa a los corresponsales de guerra e ignorar en el denominado Derecho de la Guerra la protección a la población civil.

Si se buscan ejemplos en los listados de Amnistía Internacional, Reporteros sin Fronteras u otras instituciones como Human Rights Watch, que entremezclan la campaña falaz con parte de la verdad, se llegaría a pensar que los muertos realmente estaban “en el lugar equivocado” o que provocaron a los supuestos “humanitarios” propulsores de una nueva democracia. No es ocioso recordar que al ser derrocado el presidente haitiano, Bertrand Aristide el 29 de febrero de 2004, Reporteros sin Fronteras ignoró la violencia y persecución contra los periodistas que criticaban al gobierno golpista de Latortue, sosteniendo que la libertad de prensa se había consolidado. Son cosas del pasado, pero hablar del presente tampoco salva a los europeos.

Recientemente la Fiscalía de la Audiencia Nacional Española exoneró a los tres soldados estadounidenses involucrados en la muerte del corresponsal de la cadena TELECINCO, José Couso, quien “por casualidad” era corresponsal de guerra, radicaba junto a la prensa extranjera en un céntrico hotel de Bagdad y sus ejecutores “imaginaron” que en vez de una cámara, amenazaba con un arma. Las Convenciones de Ginebra acaban de ser pisoteadas, una vez más.

¿Y qué sucedió durante el mandato de Silvio Berlusconi, con la reportera italiana, de “Il Manifesto”, Giuliana Segrena cuando se dirigía hacia el aeropuerto de Bagdad después de ser liberada? Ella fue herida y uno de sus escoltas abatido por soldados estadounidenses. El juicio, en ausencia del soldado, se anuló porque “la culpa había sido de los italianos, que carecían de escolta militar”. ¡Pobre Convención de Viena!

El pasado mes el Presidente italiano tuvo que descartar públicamente la inexistencia de una fractura en las relaciones con Estados Unidos, cuando planteó el canje de cinco talibanes en poder estadounidense para liberar a la periodista Daniele Mastrogiacomo, del diario “La Repubblica”. ¿Dónde queda la soberanía de un Estado que pretende proteger a un periodista?

A finales de 2005 el Presidente del Tribunal de Budapest, denunció a dirigentes del Partido Obrero, y arremetió contra su periódico porque éste había calificado como político uno de los fallos de esta instancia. Fueron encausados por difamación y “agitación”. El debate surge, según declara la Asociación por los Derechos de Libertad (TASZ), porque “no se puede sancionar a una persona debido a manifestar una opinión en una sociedad democrática abierta, según establece la Constitución”. Puede presumirse un rebrote de métodos inquisitorios.

En Polonia el tema se diluye más, porque, en el contexto de la creciente Lustración (demostrar legalmente que el funcionario o político no apoyó a los gobiernos del Partido Obrero Unificado Polaco), también se cuestiona el papel de los periodistas y escritores vinculados a la época precedente, o sea, un macartismo retroactivo. Se suma la cruzada antihomosexual, prejuicios que tanto criticaron durante decenios los integrantes de la Unión a los Estados exsocialistas.

La actitud y actividad de la UE y sus instituciones hacia los denominados Terceros Estados se acrecientan cuando cuestionan la libertad de expresión, de prensa o de acceso al espacio cibernético: en China y Vietnam, Belarús o Cuba, Bolivia o Zimbabwe. La agresión mediática contra nuestro país es menos sistemática que la desatada por Estados Unidos, pero creciente. Nada comentan, en cambio, cuando se cometen atropellos, asesinatos o torturas en el primer mundo.

Por eso nada puede sorprender: el Parlamento Europeo, integrado por 785 diputados aprobó el 24 de mayo pasado un documento contra Venezuela por 43 minúsculos votos a favor y 22 contrarios, promovido por el Partido Popular, el Grupo Liberal y la Unión de Europa por las Naciones. Un grupo de cinco parlamentarios del PPE había visitado el país latinoamericano para “informarse” previamente sobre el cese de la licencia de transmisión de la televisora privada Radio Caracas Televisión, porque “privaría al público de una información pluralista”. La decisión soberana gubernamental y del pueblo venezolanos, induce a una reflexión sobre la legitimidad de un documento, que según el Tratado de Niza –aún vigente- requiere una mayoría para su aprobación. ¿Dónde quedan la legitimidad del Parlamento Europeo, la democracia y la libertad de expresión de la UE?

La presidencia alemana de la Unión acaba de recordar que ésta y la República Bolivariana de Venezuela “están comprometidas con los valores democráticos en los que la libertad de palabra y prensa son elementos esenciales de la democracia”. ¿Cuál democracia, cuál libertad?

En apariencia, es fácil lanzar piedras al viento, pero el tejado es de vidrio. Los subterfugios de la Unión Europea sobre la libertad de expresión son tan frágiles como un cristal de bacará, servido en las mesas de los potentados del mundo. Recordemos, sino, los comentarios del Presidente cubano: “en esos medios libres ¿quién habla, de qué se habla, de que se escribe?…Se habla de libertad de expresión, pero en realidad lo que defiende fundamentalmente es el derecho de propiedad privada de los medios de difusión masiva”… 

Fuente: Cubarte
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Noticias
LA ONU LE DA LA RAZÓN A FIDEL

Al estudiar la situación centroamericana, Naciones Unidas comparte las observaciones del líder cubano acerca de los peligros de convertir a los alimentos en gasolina para los ricos.

Un nuevo estudio de los organismos de Naciones Unidas (ONU) sobre desnutrición infantil en Centroamérica confirmó las advertencias del presidente cubano, Fidel Castro, de los peligros que amenazan a la Humanidad, si, como propone el presidente de Estados Unidos, George W. Bush, la producción agraria se convierte en materia prima para obtener combustibles.

Desde el pasado 28 de marzo y en reflexiones sobre la campaña de Estados Unidos para usar alimentos en producción de agrocombustibles, el mandatario caribeño alertó de la contribución que ello significa a la muerte por hambre y sed de tres mil millones de personas en el planeta, señaló un oportuno análisis distribuido por la agencia Prensa Latina.

Los planes, como se admitió públicamente, incluyen la utilización masiva del maíz, trigo, semillas de girasol y de colza, soja y otros para convertirlos en el combustible que reclaman los millones de vehículos de los países industrializados.

La ilusión de lograr que el etanol resuelva los problemas generados por el desproporcionado consumo del mundo capitalista, destrozada por cualquier análisis serio de la propuesta norteamericana, se convirtió, como aseveró Fidel Castro, en una verdadera amenaza contra la vida., destacó Prensa Latina.

Una ojeada al estudio de la ONU muestra en forma parcial, la dura realidad en que se encuentra la nutrición infantil en la zona central de América Latina más República Dominicana.

Datos oficiales del Programa Mundial de Alimentos (PMA) y la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) puntualizan que, apenas en esa área, existen 880 mil niños menores de cinco años con bajo peso o sencillamente desnutridos y hambrientos.

Ello significa el 14 por ciento de los infantes residentes allí y un verdadero caldo de cultivo para aumentar en corto tiempo las estadísticas de menores fallecidos poco después de su nacimiento, expresión del panorama de miseria y abandono en el continente, puntualizó Prensa Latina.

El análisis hecho, más allá de la urgencia humana, se llevó a cabo a partir del significado económico del asunto pues se planteó el costo de 6.7 mil millones de dólares anuales necesarios para paliar tal deficiencia nutricional colectiva.

El 90 por ciento de dichos costos, agregó, lo causan las pérdidas económicas por la alta incidencia de la mortalidad en los niños y el mantenimiento de una baja productividad, además de las crisis provocadas en salud y educación.

En medio de esa realidad, el director regional del PMA para América Latina, Pedro Medrano, recordó que Latinoamérica produce el triple de los alimentos que requiere su población.

Esas estadísticas ya conocidas subrayan el significado que tiene para los niños desnutridos y hambrientos de Centroamérica y el resto del Hemisferio arrasar con buena parte de esos alimentos para cumplir con la voracidad energética de las grandes potencias, concluyó el análisis de la agencia internacional citada.

Fuente: Agencia Periodística del MERCOSUR
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