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Cultura Nº1- 25-01-2009 PDF Imprimir E-Mail
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Cultura

CÓDICE BORGIA: QUEMA DE LIBROS Y LITERATURA AZTECA


RELACIÓN DE LA QUEMA DE LIBROS Y HOMBRES EN LA NUEVA ESPAÑA

Durante la invasión española y la colonia, se llevó a cabo uno de los mayores genocidios que ha habido en la historia de una especie de por si aficionada al exterminio del otro: más de 5 millones de indígenas mesoamericanos, es decir, unas 3 cuartas partes de los que poblaban lo que hoy es el territorio mexicano y centroamericano, fueron asesinados ( En su libro 500 años, fregados pero cristianos, el monero Eduardo del Río -Rius- maneja la cifra de 20 millones), y arrasadas algunas de las ciudades más densamente pobladas del mundo de aquel entonces. ¿Y si le agregan los indígenas muertos y vejados en el resto del continente? ...uy m'ijo...ni Hitler superó en número de víctimas a los reyes católicos de España. Sino me creen, comparen las cifras.

De : LA OTRA CHILANGA 

20-01-2009
(Arriba: Copia hecha por el artista plástico LACAMBALAM de la hoja 56 (reverso) del Códice Borgia. Para darse una idea de lo que el tiempo le ha hecho a los colores, compararla con el original de hasta abajo. En la hoja se pueden ver al dios de la vida, Quetzalcoatl,"Serpiente emplumada" y al dios del inframundo, Mictlantecuhtli. A los lados, los símbolos de los 20 días del mes nahua) I-BREVÍSIMA 

Conocida es la suerte de la cuarta parte que sobrevivió: la mayoría sufrió la esclavitud o la persecución, fue obligada a abandonar su religión, su lengua y su cultura, y obligada bajo el látigo a derribar sus templos y usar sus piedras para levantar iglesias que se autonombran cristianas... En un foro virtual leí que si los españoles hubieran conquistado Egipto, "la pirámide de Keops tendría una iglesia de San Miguelito en la punta". Y es que no bastaba con exterminar a varios pueblos, había que borrar todo rastro de su cultura: El 12 de julio de 1562, el obispo Fray Diego de Landa mandó quemar los manuscritos y códices encontrados en las bibliotecas mayas. El escritor Eduardo Galeano mencionó en su programa de tv La vida según Galeano que los testigos no hablaban de montones, sino de montañas de libros e "ídolos" incendiándose. El humo que salió de esas hogueras aún empaña mis cuencas sin ojos. Ese día fue destruida la mayor parte de la literatura, historia y cultura indígena. El mismo Diego de Landa escribió después su propia historia de los mayas. Aún hoy, la mayoría de lo que se sabe y dice sobre los pueblos "prehispánicos" es basándose en textos de los cronistas españoles, que cuando dejaban la espada o la cruz, se ponían a escribir sus impresiones sobre los "salvajes americanos". Es como si hiciéramos juicios sobre los judíos en base a los textos nazis, sobre Irak en base a los discursos de Bush y la "Condolesa", o sobre Palestina escuchando sólo las declaraciones del gobierno israelí. Justo es decir que hubo pocas excepciones, como la de fray Bartolomé de las Casas, que en su Brevísima relación de la destrucción de las Indias denunció los crímenes del imperialismo español. Pero hasta el bueno de Bartolomé tenía esclavos indios. No es casualidad que aún hoy se quiera alimentar la "leyenda negra" de los indígenas prehispánicos, con Apocaliptos y demás pendejadas (clickenle aquí si quieren leer una pequeña lista de algunos de los "errores históricos" de dicha película. La antropóloga Teresa Valverde, de la UNAM, ha dicho que "querer conocer a los mayas a través de Apocalypto es como desear comprender a los dinosaurios viendo Godzilla"). Esa "leyenda negra" que inventaron algunos españoles, la siguen difundiendo aquellos que creen que América es sólo su país, no un continente. Si bien es indudable que las civilizaciones mayas, incas y azteca estaban lejos de ser utópicas, que eran injustas, imperialistas, conquistadoras y gandallas, como toda civilización humana que ha existido, también es indudable que estuvieron muy lejos de matar y torturar a tanta gente como lo hicieron los imperios romanos, españoles, franceses, ingleses y gringos... La historia humana esta llena de holocaustos. Minimizarlos, justificarlos u olvidarlos, no ayuda a que se apaguen los rencores. Todo lo contrario, pues el juicio falso deja un sabor a injusticia en los descendientes de las víctimas, y la impunidad sólo ayuda a que los crímenes se repitan.

(Arriba, hoja 17 (anverso) del Códice Borgia, donde se representa en gran tamaño a Yayauhqui Tezcatlipoca, "El espejo humeante de color oscuro"( contrincante en varias historias de Quetzalcoatl), acompañado de dos deidades femeninas, tal vez Chalchiuhtlicue, "Diosa del agua viva" (derecha), y Xochiquétzal, "Diosa de las flores" (izquierda)).
Pero lo bueno es que el humano no es tan poderoso y destructor como su soberbia le hace creer: Aún existen pueblos indígenas, mayas, nahuas y demás. Muchos de ellos están hoy en guerra contra el mal gobierno mexicano. Y tampoco es el humano tan malvado, rencoroso y ciego como su pesimismo ególatra le dice: muchos mexicanos estuvieron al lado de los españoles defendiendo la república en la guerra civil española, y españoles y estadounidenses hay muchos apoyando a los indígenas mexicanos en su actual lucha. Y a pesar del racismo de criollos y mestizos, los indígenas luchan no sólo por sus derechos, sino por los de todos los mexicanos, y aceptan que los "blancos" se integren a sus filas, aunque le pese al mal gobierno, que con su acostumbrado racismo, dice que "los blancos manipulan a los indios"...

 

 

 

 (Arriba, hojas 19, 26, 33 y 36 (anverso) del Códice Borgia)

II-DONDE SE HABLA DEL CÓDICE BORGIA Y DE LA LITERATURA AZTECA

De los miles de códices hechos por los antiguos mesoamericanos, menos de 20 sobrevivieron a la furia destructora del invasor. De ellos, sólo 2 se conservan en el país, los restantes fueron enviados a España como regalos a los reyes, y ahí se esparcieron en diversas bibliotecas y colecciones formadas con el saqueo a los pueblos colonizados. Los códices eran pintados sobre pieles de venado o sobre papel amate. A sus escribas-pintores se los denominaba con el nombre de "Tlacuiloani o Tlacuilo" en los pueblos nahuas. Mientras aztecas y mixtecos usaban la escritura pictográfica e ideográfica, los mayas usaban una escritura más fonética, que hasta hace poco ha logrado ser descifrada. Solían ser encuadernados con tablas, y en las tapas incrustaban piedras de Jade o Turquesa. Las imágenes de esta entrada pertenecen a una de las obras maestras del arte mesoamericano: el Códice Borgia, llamado así porque lo tuvo el cardenal de esa tristemente famosa familia. Actualmente se encuentra en la biblioteca vaticana. Está formado por una larga tira de pieles de venado de 10.34 metros de longitud total, que doblada en forma de biombo da un total de 39 hojas, de las cuales 38 están pintadas por ambos lados. El códice fue hecho al parecer en la región Puebla-Cholula-Tlaxcala, de donde salían los principales maestros tlacuilos. Sus temas son: el calendario de 260 días (tonalpohualli o calendario ritual y mágico de adivinación), el calendario solar de 365 días, los 20 signos de los días, los 9 señores que regían las 9 regiones del inframundo, el período venusino y una narración ligada a mitos de Venus-Quetzalcoatl, con su reinado en Tula y su viaje al mundo de los muertos. En él se pueden ver imágenes de sacrificios, juegos de pelota, los 13 niveles del cielo, etc.



(Arriba, hojas 43, 50, 53 y 56 (reverso) del Códice Borgia)

También de la literatura indígena "prehispánica" se salvó poco. Al ser predominante oral, murió casi toda con la imposición de la cultura occidental. Pero por las transcripciones que quedan al alfabeto latino, se sabe que tenían una poesía épica que recuerda por su métrica y temas a la griega. De esta épica quedaron, entre otros, fragmentos del poema de los 5 soles, y de los de Mixcoatl y Quetzalcoatl, y en la zona maya, el chingón Popol Vuh. También maya es el Chilam Balam, libro de profecías, donde se anuncia el principio y el fin del sojuzgamiento por los cristianos, entre otras cosas. No queda ninguna obra teatral completa, como sí sucedió con la civilización Inca. Pero si quedaron muchos de sus poemas líricos, y para muestra, échense el siguiente, tomado del libro La visión de los vencidos, hermosa recopilación que hizo el historiador Miguel León Portilla de las crónicas indígenas sobre la conquista. El poeta anónimo habla sobre la ciudad de Tenochtitlán cuando fue sitiada por los españoles, a pocos días de caer vencida:
ELEGÍA POR LA CAÍDA DE TENOCHTITLÁN
Y todo esto pasó con nosotros.
Nosotros lo vimos.
En los caminos yacen dardos rotos,
Los cabellos están esparcidos,
Destechadas están las casas,
Enrojecidos tienen sus muros.
Gusanos pululan por calles y plazas,
Y en las paredes están salpicados los sesos.
Rojas están las aguas, están como teñidas,
Y cuando las bebimos,
Es como si bebiéramos agua de salitre. Golpeábamos, en tanto, los muros de adobe,
Y era nuestra herencia una red de agujeros.
Con los escudos fue nuestro resguardo,
Pero ni los escudos defienden de la soledad.
Hemos comido palos de colorín,
Hemos masticado grama salitrosa,
Piedras de adobe, lagartijas,
Ratones, tierra en polvo, y aun los gusanos... Se nos puso precio,
Precio del joven, del sacerdote,
Del niño y de la doncella... Y todo esto pasó con nosotros.
Nosotros lo vimos. También pueden echarse la siguiente versión animada en computadora del cineasta Erick Barron Vargas (Nomás perdonen los 22 segundos en negro al principio, pero el corto esta completito):

ENVÍO de: Rosario Campos

 
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